UN MENSAJE IMPORTANTE PARA MÚSICOS QUE VIVEN CON PASIÓN SU TRABAJO:
Vivir de la música es un lujo que poca gente en el mundo puede disfrutar.
Pero es un lujo que, si no estás en forma, puede comprometer tu salud.
En un ámbito en el que la competitividad es cada vez mayor, pero las oportunidades descienden, nos vamos olvidando de nuestro cuerpo.
Además, el auge del entrenamiento mental hace que este olvido se acentúe más aún.
Durante gran parte de mi vida he pensado que la mente del músico es su principal instrumento hasta que tanto yo como otros músicos conocidos hemos experimentado que si nuestro cuerpo no está en condiciones….
la música y la autoconfianza se resienten.
Lo que me llevó a concluir que
el cuerpo del músico es su principal instrumento
Cuando eres estudiante tienes realmente bastante tiempo para dedicarte a la música y a tu autocuidado, pero cuando empiezas a a tener mucho más trabajo… la cosa cambia.
Los desplazamientos para ensayos y conciertos te quitan mucho tiempo y energía.
A eso se le suma que si sigues con ambición de crecimiento te sigues presentando a audiciones de orquesta o concursos, cuyo proceso de preparación es también muy demandante.
Con el tiempo puedes ir acumulando cansancio tanto mental como físico que se verá reflejado en tu rendimiento musical o, peor aún, en tu salud.
Por ese motivo yo no trabajo solo para que luzcas un cuerpo más atractivo y con más presencia escénica.
Trabajo para también construir una estructura que pueda sostener tu música y tu ritmo de vida a largo plazo.
Lidero este proyecto para centrarnos en el cambio físico (aunque ya te adelanto que el mayor cambio es interior) de músicos que sienten que necesitan un plan de acción organizado, sostenible y adaptado a sus circunstancias personales y laborales sin romperse antes que su instrumento musical.
Si te sientes incómodo con tu situación actual y quieres saber por dónde podrías empezar podemos hablar personalmente.
Cuando eres un músico con un ritmo de vida exigente y mucho trabajo la opción más fácil es seguir vídeos de YouTube o incluso tirar de ChatGPT para mantenerse en forma.
Y con esto, a menudo, ocurre que es muy difícil que seas realmente constante haciendo ejercicio o manteniendo resultados.
Porque, amigo mío, hay algo peor que no obtener resultados. Sí.
A ese malestar se le suma la aparente falta de voluntad o de disciplina para poder compaginar el autocuidado con las relaciones personales y con la música.
Claro, si miras en YouTube te saldrá el típico gurú del desarrollo personal a decirte que todos tenemos las mismas 24H y que quien quiere puede.
Pero no es así.
Si te lo crees, te mina la moral.
Yo te digo que si tienes un sistema estructurado y sabes cómo hacer X es más probable que consigas Y.
Es muy probable que creas que comes de la forma correcta y las cantidades apropiadas y entrenes suficientes veces por semana, pero si los resultados no vienen o no son sostenibles algo te está fallando.
Tranquilo, que mi intención no es ponerte mil tareas sino las mínimas necesarias (porque trabajo hay que hacer sí o sí) para tener resultados.
¿Por qué?
Porque yo mismo entrenando en mi casa 3 días a la semana he conseguido buenos resultados y también soy un músico activo.
Y lo que ofrezco para gente como tú es el mismo sistema que yo he seguido.
Ya que sé que no hay que hacer mucho sino hacer lo necesario.
Dicho de otro modo:
Tienes que hacer lo único que funciona y quitar lo que sobra.
Y, ¿sabes qué?
Lo que funciona, en cantidad, son muchas menos cosas de las que crees.
Cuando tienes un plan claro y a tu medida el cuidado de tu cuerpo fluye y se convierte en algo que acompaña a tu música, no en un obstáculo.
Tu cuerpo se alinea con tus objetivos, sostiene las exigencias de tu profesión y se convierte en una fuente de seguridad y de estabilidad laboral, no en una carga extra.
Porque, repito:
Eres tu instrumento
La vida de muchos músicos en la actualidad tiene constantes desplazamientos por los ensayos y los conciertos y con frecuencia significa quedarse en hoteles.
Ahí es normal que pienses que no puedes seguir durante algunos días tu plan tanto de entrenamiento como de alimentación.
Y aunque es verdad que es una situación incómoda, abandonar tu cuerpo durante unos días intensos de ensayos y conciertos sin parar te puede pasar factura.
Así que no necesitas improvisar qué hacer con él.
Necesitas diseñar y adaptar tu plan de acción a tus circunstancias concretas que sea sostenible en cuanto a constancia y a resultados.
Necesitas diseñar y adaptar tu plan de acción a tus circunstancias concretas para que sea sostenible en cuanto a constancia y a resultados.
Y hablando de circunstancias concretas…
Como músico, tu mundo interior no lo puede comprender cualquiera.
Es demasiado complejo.
De ahí que mi objetivo sea acompañarte como tu aliado para que no vayas solo por este camino sin comprometer tu cuerpo ni tu música.
Al ser músico, sería muy raro que tu falta de resultados fuera por falta de disciplina.
Lo más probable es que falte un sistema que se pueda llevar a cabo dado tu contexto.
Si sientes que tu forma física no acompaña tu música o no está a la altura de tu ritmo de vida podemos hablar para que veamos si podría ayudarte.
Como músico eres parte de la escena y por eso me gusta ayudar a mis clientes a que tengan una mayor presencia escénica y a que impacten más en el público.
Pero no solo por lo que se ve.
Sino también por lo que sientes por dentro ya que pocas cosas te van a dar más confianza que construirte desde tu propio interior, algo vital para conectar con la música y con la sala entera.
Lo cual no solo aumenta tu propio rendimiento sino que el público te percibirá con una mejor valoración.
(Tanto si hablamos de espectadores como de un tribunal).
Y está más que comprobado que tener una buena apariencia ayuda.
AYUDA MUCHO
Pues la música no solo se oye.
También se ve.
Así que he decidido ofrecer a otros músicos el mismo sistema con el que yo me construyo y que me ayuda a sentirme mucho más a gusto conmigo mismo sobre el escenario.
Por eso, cuando la inmensa mayoría no se cuida físicamente, que tú lo hagas te dará una ventaja silenciosa sobre los demás.
La gente que va a un concierto quiere ser tocada por la música, quiere experimentar sensaciones, divertirse, desconectar de su mundo.
Así que debes usar todo lo que esté en tu mano para seducirla y regalarle ese momento que buscan y que tú le puedes ofrecer.
¿ALGUNA VEZ HAS ROTO A LLORAR POR EL RESPETO Y ADMIRACIÓN QUE HAS SENTIDO HACIA TI MISMO?
No sé si todas las personas tiene algún momento de su vida en el que dicen:
ahora o nunca
En septiembre de 2025 tuve ese momento.
Un momento en el que tras un punto de inflexión personal, de quiebre, y de una operación decidí que tenía que crear lo que llevaba años queriendo crear.
Mi marca personal
Así que me lancé a empezarla.
Sin idea de por dónde empezar.
Sin producto o servicio que ofrecer.
Pero empecé por donde pude empezar y con lo que tenía:
una idea sin mucho fundamento, pero una idea.
Más tarde, casualmente, conocí a las maravillosas mentoras de LaLola y ahí comencé a ir de verdad con este proyecto.
Con un plan, estructura y estrategia. E inversión importante de pasta, energía y tiempo.
Fue un paso firme adelante. Sin tener nada tangible en lo que confiar, pero tenía fe en apostarlo todo a mi visión.
Había llegado el momento de actuar y esa llama que me quemaba por dentro no es fácil de explicar, pero era inconfundible, sabía que era el momento definitivo, y alimentar ese fuego fue fácil.
Comencé este proyecto para demostrarme a mí mismo de qué soy capaz, que la validación que realmente te da poder es la que sale desde dentro.
Este proyecto fue un regalo de amor.
A mí mismo.
En el proceso de creación mis motivaciones se contaminaron debido al lado oscuro del que hablaba Carl Jung, pero al reconocerlo, abrazarlo y, además, integrarlo en mi yo de forma consciente, volví a encarrilarme en el camino correcto.
Una noche, alrededor de las 2 a.m., mientras trabajaba en este proyecto con mucho avance ya, me saltó una canción en Spotify que me recordaba a los inicios.
A cómo empecé sin tener ni puta idea de crear empresas.
A que no tenía nada tangible para ofrecer.
A cómo usé todas mis emociones como combustible para seguir avanzando.
A cómo me liberé del odio y del rencor.
Y a cómo me hice más fuerte a través o gracias al dolor, no sin autocrítica.
Al sentido, a la dirección que le di.
Entonces, al acordarme de todo eso, rompí a llorar de agradecimiento a mi yo de meses atrás.
Sintiendo respeto y admiración muy profundos por la actitud con la que había atravesado los momentos más negros.
Y eso marcó un antes y un después en mi autovalidación.
Una vez más me di cuenta de que mi mayor talento es mi actitud ante la adversidad y la capacidad de darle un sentido al dolor.
Entonces entendí en primera persona una idea homérica:
el héroe no se consagra en la victoria sino en el regreso
Odiseo se define por el largo camino de vuelta a Ítaca, cuando a su experiencia se le atribuye un sentido y se convierte en responsabilidad para vivir la propia vida.
Por eso no abogo tanto por las victorias personales sino por ayudar a volver a la Ítaca que cada uno de nosotros tiene en su vida.
En otras palabras:
quiero aportar valor a otros músicos con lo que he aprendido en estos meses de reconstrucción física y personal.
Si quieres ver cambios en tu vida veo dos caminos que puedes tomar
El primero, que no recomiendo, es mantenerte estancado lamentándote de tu situación como una víctima, culpando al “sistema”, a tu entorno o a tu mala suerte.
En el segundo también puedes llorar sin movimiento algunos días, pero después te tienes que agarrar los cojones y tirar pa’lante responsabilizándote de tu situación.
Algunas veces he estado en el camino 1º, pero la inmensa mayoría de las veces he estado en el 2º y te garantizo al 419% que éste te lleva mucho más lejos.
Si lo que has leído resuena contigo y quieres que te acompañe en este viaje, el siguiente paso es fácil:
Uno de los factores que me parecen más importantes en la vida de una persona es su sistema de valores.
Algunos de los que rigen esta marca (y mi vida) son:
El atrevimiento de ser tú mismo
La frase “Sé tú mismo” se usa muchas veces como una excusa para no mejorar o para limar responsabilidades.
Aquí nos atrevemos a trabajar en tu mejor mismo y, además, también a mostrarlo porque creo que lejos de debilitarte lo que hace es fortalecerte.
Creo que hacer esto es una rebelión en un nicho lleno de apariencias, convenciones rígidas y corrección política.
Conexión con uno mismo
Cuando actúas en directo no puedes conectar con el público si estás representando un papel que no es el tuyo.
La verdadera interacción viene cuando la interpretación sale de tu autenticidad y creo que ésta se desarrolla cuando conectas con tu verdadero yo, con tu fuerza interior, cuando actúas de acuerdo a lo que eres, a tu esencia, viviendo de acuerdo a tus valores.
Coherencia con los míos
Premio más a quienes ya confían en mí que a quienes aún no lo hacen. Por eso creo que debo recompensar la confianza depositada en mí con beneficios futuros y no castigarla con ofertas y promociones para los de fuera.
De los músicos se espera que rindamos como deportistas de élite, pero no nos entrenaron como tales.
Creo que un entrenamiento solamente mental es un entrenamiento incompleto, pues deja de lado el principal instrumento del músico: su propio cuerpo.
Por eso apuesto por un sistema de trabajo sinérgico que integra trabajo mental y físico para desarrollar una mente y un cuerpo capaces de sostener tu música sin romperte ni comprometer tu salud.
Pero dicho trabajo tiene mayor impacto si en este camino tan solitario te sientes acompañado por alguien que entiende tu mundo desde dentro; tus luces y tus sombras en primera persona.
Y estoy aquí para cubrir el trabajo de tu principal instrumento y para ser tu aliado en tu camino.
Lo que te ofrezco no es seguir un entrenamiento y una dieta para ponerte en forma sino en trabajar y conectar tu cuerpo con tue mente para que refuerces tu autoestima y tu presencia tanto fuera como dentro del escenario.
Para saber por dónde empezar podemos hablar reservando una llamada de valoración: